En este capitulo vamos a estudiar la localización de las notas sobre el mástil. Para entender perfectamente este concepto resulta fundamental tener bien asumidos los conceptos estudiados en las lecciones anteriores sobre las diferentes notas musicales
A partir de estos conceptos podremos pasar a comprender como se localizan las diferentes notas a lo largo de nuestro mástil.
Recordemos pues nuestro punto de partida con la afinación del bajo a partir de las notas al aire.
Ahora debemos aplicar la regla sobre los intervalos musicales e ir sumando las diferentes notas de semitono en semitono. De forma que la siguiente nota después del MI (es decir en el traste primero de la 4º cuerda) será la nota FA.
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Si va a tocar la guitarra por primera vez, en cualquier estilo, lo primero que debes aprender es a leer tablatura. Esto es algo muy importante que puedes comprender en unos pocos minutos. Aquí la explicación donde explico cómo leerlas.
Aprendiendo la técnica de Fingerpicking
Conocer el nombre de los dedos es extremadamente útil. Cuando aprendas a tocar una nueva canción verás que en la partitura tendrás escrito unas letras y unos números.
Estas letras y números se corresponden a los dedos que se deben usar para cada nota y son indicaciones que el compositor coloca para que la pieza suene adecuada, combinando los dedos de manera correcta para una mejor ejecución.
Como verás en mano izquierda no se usa el pulgar de la misma forma que derecha no se emplea el meñique.
Digitación mano derecha
La mano derecha se señala con las letras p i m a
a) Aquí tienes distintas notas sobre un pentagrama. Alguien que no conozca las reglas básicas para tocar fingerpicking en guitarra tocará todas las notas que aparecen debajo con un solo dedo.
b) No obstante, tenemos más dedos disponibles y cada dedo debería tocar una nota correspondiente:
Cuando veamos una partitura con estas indicaciones se dará por hecho que todo se tocará así aunque no aparezcan más adelantes los símbolos.
El uso del pulgar en el fingerpicking:
Esta es una parte esencial de aprender esta técnica en guitarra: La independencia de los dedos.
Primero comenzaremos con nuestro pulgar y con él haremos sonar las cuerdas 6, 5 y 4
Solo cuando veamos que podemos controlar el movimiento del pulgar podremos comenzar a introducir diferentes dedos, en este caso el dedo índice. Por eso, recomiendo que practiques el siguiente ejercicio antes de pasar al siguiente punto:
Normalmente el empleo del pulgar resulta para las cuerdas 6,5 y 4 de manera que este suele marcar las notas más graves de la melodía y/o el bajo de cada uno de los acordes. Mientras, por su parte, el resto de dedos se encargan de ejecutar las cuerdas restantes procurando siempre que cada dedo se aplique sobre una única cuerda.
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En esta lección vamos a trabajar la técnica de fingerpicking en guitarra. Esto significa que vamos a aprender a tocar empleando todos los dedos de nuestra mano derecha, a excepción del dedo meñique, para ejecutar melodías y acordes.
Normalmente esta técnica se utiliza como base de acompañamiento de acordes para hacerlos de forma «arpegiada», en lugar de a partir de rasgueo.
En este ejercicio vamos a centrarnos fundamentalmente en el uso de nuestra mano derecha y la colocación de los dedos sobre las cuerdas, procurando focalizar la dificultad de este ejercicio en el empleo de dicha mano.
Para esto utilizaremos como recurso didáctico la canción romance anónimo.
Puedes descargar de aquí el guitar pro de la canción:
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A continuación he reunido distintas estrategias que creo que son imprescindibles para mejorar tus improvisaciones y tus solos:
Grabarse y escucharse: Hoy en día es extremadamente fácil grabarse, bien sea de manera más profesional o utilizando recursos tan simples como un móvil. Este método debe formar parte de tu rutina diaria de estudio y es una de las formas más fáciles de mejorar. De esta manera serás consciente si estás tocando demasiado, si es aburrido, si no tiene sentido, etc. Y es que cuando estamos tocando, no somos tan conscientes de lo que estamos haciendo (aunque no debería ser así).
Canta. Aunque no tengas buena voz, es importante que cantes todo lo que tocas. Además de desarrollar tu oído, evitarás tocar en exceso (defecto típico de guitarristas y que no suelen tener tanto los instrumentos de viento) y te darás cuenta dónde tienen que «respirar» tus frases.
Repite una secuencia. Otro tipo de repetición es tocar una secuencia, es decir, un pequeño motivo melódico, pero comenzando en otra nota.
Estructura tus frases. A continuación te muestro algunas de las estructuras musicales más habituales.
A-B o «pregunta-respuesta»: La primera frase, o pregunta, tiene sentido de interrogación y tiende a ascender,mientras que la respuesta da sensación de final y tiende a descender.
A-B-A-C: Consiste en una pregunta (A) seguida de una respuesta (B), y a continuación repetir la pregunta (A), pero con otra respuesta (C), normalmente más conclusiva. Un ejemplo clásico de esta estructura es el riff de Smoke on the Water.
AB-CB-DB: En este caso tenemos distintas preguntas (A, C y D), pero con la misma respuesta (B).
AAB: Se trata de la estructura clásica del blues de 12 compases.
Toca la melodía. A veces nos ofuscamos queriendo hacer virguerías y cosas raras, cuando en un solo lo más natural y eficaz es tocar la melodía con las variaciones oportunas…
Varía la dinámica o la intensidad. Es uno de los matices expresivos más importantes y si aprendes a utilizar la gran paleta dinámica de tu instrumento, harás más entretenido e interesante tu solo.
Utiliza sólo una cuerda. Tocar es una sola cuerda es un buen ejercicio para mejorar tus frases y es que, al estar más limitado, desarrollarás más creatividad y tocarás lo que realmente te pide tu oído, y no lo que tu memoria muscular ha aprendido (escalas, arpegios, licks…). Además, aprenderás también a encontrar las ventajas y aspectos positivos (y negativos) de cada una de las cuerdas de la guitarra.
Anticipa las notas del acorde siguiente. De esta manera, darás mayor direccionalidad a tus frases y crearás una tensión que, inmediatamente después, será resuelta.
Usa fragmentos de canciones conocidas en tus improvisaciones. Se trata de un recurso muy interesante para atraer la atención del público en tus improvisaciones.
La importancia del ritmo. Más importante que las notas que tocas es el ritmo o la rítmica que utilizas. Intenta también alternar pasajes de notas rápidas con otras largas y evitar así la monotonía.
«Menos es más»:: Escoge cuidadosamente las notas que utilizas. Recuerda que más que la cantidad de notas es la calidad de las mismas y la velocidad es un medio, no un fin.
Trabaja y varía el ritmo: Usa síncopas, tresillos o repetir patrones.
Reserva el registro agudo de la guitarra para el momento más álgido e intenso del solo.
Cuenta una historia: Un solo no es más que una historia dentro de un tema y, por tanto, tiene que tener un principio, un desarrollo y un final definido.
Prueba efectos y sonidos nuevos (delay, reverb, chorus…) para ganar expresividad y color.
Escucha mucha música, ten paciencia y mucha perseverancia.
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En muchas ocasiones nos encontramos con un problema a la hora de llevar a cabo nuestros solos e improvisaciones.
Conocemos perfectamente la teoría: tonalidad de la canción, progresión de acordes, patrones de escalas, etc. Sin embargo, nos resulta realmente complicado llevar a cabo un solo que nos guste.
Todo nos suena muy parecido, no somos capaces de salir de ese patrón de la escala pentatónica menor que hemos aprendido y repetido infinitamente, siempre hacia arriba y hacia abajo y sentimos que nuestra capacidad creativa y de improvisación es muy limitada.
¿Cómo solucionamos esto?
El proceso de composición no es fruto de un cálculo matemático, no existe una fórmula ni proceso único, de la misma forma que el trabajo no garantiza el éxito. Componer o improvisar siempre requiere un cierto componente de inspiración.
Lo que es evidente que es, cuantos más sean los recursos que conozcamos y mayor dominio del instrumento más posibilidades de «éxito» tendremos. A continuación voy a plantear una guía, ya digo que no debe tomarse como si de una receta se tratase es simplemente una orientación, para intentar mejorar nuestra capacidad de improvisación a partir de una base sobre una canción escrita en tonalidad escala mayor/menor.
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Posiblemente muchos de vosotros hayáis visto este dibujo en alguna ocasión. Se trata del famoso circulo de quintas. Un sistema muy sencillo mediante el cual podemos reconocer el número de alteraciones que posee una composición, las notas de una escala e incluso poder llevar a cabo progresiones de acordes y composiciones de una forma sencilla.
Sistema de representación:
Dibuja un círculo. Divídelo en 12 partes (como si se tratara de un reloj). En la parte superior pon la nota Do. Moviéndonos hacia la derecha, la siguiente nota que vamos a poner es la quinta de Do, o sea, Sol. La siguiente, la quina de Sol, o sea, Re; si seguimos así, aumentando en un intervalo de quinta la nota anterior, nos saldrán estas notas:
Do-Sol-Re-La-Mi-Si-Fa#
Si analizamos cada una de las escalas encontraríamos la siguiente singularidad:
La escala de Do no tiene sostenidos (0 sostenidos)
La escala de Sol tiene Fa# (1 sostenido).
La escala de Re tiene Fa# y Do# (2 sostenidos)
La escala de La tiene Fa#, Do# y Sol# (3 sostenidos)
La escala de Mi tiene Fa#, Do#, Sol# y Re# (4 Sostenidos)
La escala de Si tiene Fa#, Do#, Sol#, Re# y La# (5 Sostenidos)
La escala de Fa# tiene Fa#, Do#, Sol#, Re#, La# y Fa (ya que Mi# no existe, solo de forma teórica) (en teoría 6 sostenidos).
Si analizamos, por tanto, la construcción de la escala comprobaremos que siempre se cumple la siguiente premisa. SOL tiene una alteración que es justo la que se encuentra a 1 SEMITONO menos que la nota que le da el nombre a su escala.
Re guarda 2 Alteraciones: La que se 1 encuentra a un semitono por detrás de de RE (DO#) y la que guardaba de la escala anterior (escala de SOL: FA#)
Y así sucesivamente…
¿Y cual sería el método para las escalas si contamos las notas bemoles? (hacia la izquierda)
La regla a aplicar ahora será muy similar al caso anterior: la escala de la nota donde nos paremos tendrá los mismos bemoles que la escala de la nota anterior más el bemol que le sigue en el círculo.
Tendremos este resultado:
La escala de Do no tiene bemoles (0 bemoles)
La escala de Fa tiene Sib (1 bemol)
La escala de Sib tiene Sib y Mib (2 bemoles)
La escala de Mib tiene Sib, Mib y Lab (3 bemoles)
La escala de Lab tiene Sib, Mib, Lab y Reb (4 bemoles)
La escala de Reb tiene Sib, Mib, Lab, Reb, y Solb (5 bemoles)
La escala de Solb (enarmónico de Fa#) tendría Sib, Mib, Lab, Reb, Solb y Si (ponemos Si, ya que el siguiente bemol que le correspondería sería Dob que como sabemos sólo existe desde el punto de vista teórico) (6 bemoles teóricamente)
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