El 23 de octubre de 2006 My Chemical Romance publicó The Black Parade, el disco que convirtió a una banda de Nueva Jersey en un fenómeno mundial. Se cumplen 20 años y el grupo lo celebra con una edición aniversario que sale a la venta el viernes 23 de octubre de 2026. Para muchos guitarristas que hoy rondan los 30, fue el disco que les hizo coger la guitarra.
Un disco conceptual en plena era del emo
The Black Parade no es una simple colección de canciones. Es un disco conceptual que sigue a «The Patient», un hombre que muere de cáncer y repasa su vida camino del más allá. La muerte se le presenta como un recuerdo de infancia: una banda de música desfilando, la misma que su padre le llevó a ver de niño. De ahí el título y toda la estética de uniformes negros que la banda adoptó en directo.
Se grabó entre abril y agosto de 2006, sobre todo en la Paramour Mansion de Los Ángeles, con Rob Cavallo a la producción junto a la propia banda. Cavallo venía de producir a Green Day, y la crítica de la época no tardó en comparar el disco con American Idiot y con el rock teatral de los setenta, sobre todo con Queen. No es casualidad: el guitarrista principal, Ray Toro, siempre ha citado a Brian May y a Randy Rhoads como sus grandes influencias.
El resultado llegó al número 2 tanto en el Billboard 200 de Estados Unidos como en la lista de álbumes del Reino Unido, y acumula multiplatinos en varios países. Los sencillos fueron Welcome to the Black Parade, Famous Last Words, I Don’t Love You y Teenagers. El primero fue además el único número 1 de la banda en las listas británicas de sencillos.
La edición del 20 aniversario
La reedición incluye el álbum completo y, en las versiones deluxe, varios extras: grabaciones en directo de Hoboken como Dead! y The Sharpest Lives, y caras B como Heaven Help Us o Kill All Your Friends. La gira de aniversario tenía en su calendario una única fecha en España, el 18 de julio de 2026 en el Iberdrola Music de Madrid, lo que da una idea de lo vivo que sigue este disco veinte años después.
Welcome to the Black Parade en guitarra: cómo enfocarla
Si hay una canción del disco que todo el mundo quiere aprender, es esta. Y tiene sentido: en cinco minutos pasa por varios estilos, así que es casi una clase completa de rock.
Afinación y tonalidad. Se puede tocar en afinación estándar. La canción está en Sol mayor y hacia el final sube un tono, a La mayor. Ese cambio es un buen ejercicio para entender cómo funcionan las modulaciones: mismas formas de acorde, dos trastes más arriba.
La intro de piano. Empieza con una nota de piano tan reconocible que mucha gente identifica la canción solo con ella. En guitarra puedes adaptar esa melodía a notas sueltas en las cuerdas agudas, con sonido limpio. Es perfecta para trabajar la pulsación a tempo lento (unos 75 BPM) y la colocación de la mano izquierda sin prisas.
La parte de marcha. Cuando entra la banda, la guitarra rítmica marca acordes con un pulso muy firme, casi militar. Aquí lo importante es la dinámica: empezar contenido, con algo de palm mute, e ir abriendo el sonido a medida que la canción crece. Es un buen lugar para practicar rasgueos con púa siempre hacia abajo y bien medidos.
La sección punk. De repente el tempo se dispara y la canción se convierte en pop-punk puro. Aquí mandan los power chords y la resistencia de la mano derecha. Si estás empezando, practícala primero a la mitad de velocidad con metrónomo y sube poco a poco. Si te cuesta mantener las corcheas, alterna púa abajo y arriba en lugar de forzar todo hacia abajo.
Las guitarras solistas. Ray Toro y Frank Iero construyen partes que se responden y se doblan, muy en la línea de las armonías de Brian May. Más que buscar la velocidad, fíjate en las melodías a dos voces y en el fraseo: cada nota tiene que cantar.
Sonido. Una guitarra con pastillas dobles (humbuckers) y un amplificador con ganancia media te acercan bastante. No te pases de distorsión: el disco suena grande por las capas de guitarras, no por saturar una sola.
Nivel aproximado. La parte rítmica es asumible para un nivel iniciación-intermedio que ya maneje acordes abiertos y power chords. Las partes solistas y los dobles de guitarra son de nivel intermedio.
Si te quedas con ganas de más, Famous Last Words es otra gran opción para trabajar power chords con intensidad, y I Don’t Love You te sirve para practicar una balada con acordes y arpegios.
Apréndela en clase
Veinte años después, Welcome to the Black Parade sigue siendo una de esas canciones que los alumnos piden en cuanto se sienten con fuerzas. Si quieres aprenderla bien, con su intro, sus cambios de tempo y sus guitarras dobladas, te ayudamos en nuestras clases de guitarra en Valencia. Y si buscas más canciones de My Chemical Romance o de otros grupos para tu nivel, prueba nuestro buscador de canciones.