Se llama «power chord» y en realidad ni siquiera es un acorde entero: son solo dos notas. Con esa combinación tan simple está construido medio rock, todo el punk y prácticamente todo el metal. Hoy vas a aprender qué son, por qué funcionan tan bien con distorsión, y los vas a tocar con «Smoke on the Water».
¿Qué es exactamente un power chord?
Un acorde normal (mayor o menor) se construye con tres notas: la fundamental, la tercera y la quinta. La tercera es la que decide si el acorde suena «alegre» (mayor) o «triste» (menor). Un power chord se queda solo con dos: la fundamental y la quinta. Sin tercera.
Por eso se escribe con un «5» al lado del nombre de la nota: E5, A5, G5… Ese número no es una casualidad, es literalmente el intervalo que estás tocando: la fundamental y su quinta justa. Muchos guitarristas añaden también la octava de la fundamental para dar más cuerpo, pero la esencia del power chord son esas dos notas.
Por qué no es ni mayor ni menor (y por qué eso es una ventaja)
Al no tener tercera, un power chord no es mayor ni menor: es ambiguo, «neutro». Esto tiene una consecuencia práctica enorme: puedes tocar el mismo power chord encima de una canción en tono mayor o menor y va a encajar igual, porque no está tomando partido.
Hay otra razón, más técnica, por la que los power chords son la base del rock con distorsión: cuando metes una tercera de por medio y le añades distorsión fuerte, los armónicos de esa tercera chocan entre sí y el sonido se vuelve sucio y confuso. La fundamental y la quinta, en cambio, son un intervalo muy «limpio» armónicamente: sus armónicos encajan bien entre sí incluso con mucha ganancia. Por eso con el ampli a tope suena potente y definido, y no un barullo de frecuencias peleándose.
Para quedarte con la idea
Power chord = fundamental + quinta (a veces + octava). Sin tercera. Por eso no es mayor ni menor, y por eso aguanta la distorsión sin ensuciarse.
El ejemplo: «Smoke on the Water» de Deep Purple
Un apunte honesto antes de nada: en la grabación original de 1972, Ritchie Blackmore toca ese riff tan famoso con notas sueltas en una sola cuerda, no con power chords. Pero desde hace décadas, en clases de guitarra y en cualquier tienda de instrumentos del mundo, «Smoke on the Water» se enseña y se toca con power chords en dos cuerdas — y suena prácticamente igual de reconocible. Por eso es un ejemplo perfecto para practicar la forma.
La idea es coger la forma de power chord (fundamental en una cuerda grave, quinta en la cuerda de al lado, dos trastes más arriba) y deslizarla entera por el mástil, sin cambiar los dedos de posición relativa. El riff se mueve así: G5 → Bb5 → C5, luego G5 → Bb5 → Db5 → C5, y se repite. Solo estás moviendo una misma forma de mano arriba y abajo del mástil, tocando con la mano derecha de forma percusiva, casi como si «golpearas» la cuerda.
Un mini reto para hoy
Coge la forma de power chord y ve deslizándola por distintos trastes de la 5ª y 4ª cuerda (o 6ª y 5ª), sin levantar la presión, mientras apagas con la palma de la mano las cuerdas que no usas. Cuando la forma te salga cómoda en cualquier traste, prueba a tocar el riff de «Smoke on the Water» despacio, sin prisa. La velocidad llega sola cuando la forma ya no la piensas.
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